lunes, febrero 07, 2011

Ápice del Movimiento Revolucionario Noventista: La Muerte del Soldado Lucas Carrasco



Con frecuencia tenebrosa se viven, en el ático de debate a 12 rounds del CNA, madrugadas luctuosas en las que un integrante de este grupo de tareas se envalentona con su kirchnerismo de horas tempranísimas, exhibiéndolo como un Nobel, espetándolo imperativamente y salpicando en la cara de los disertantes el asignado derecho a putear a las militancias urgentes.

Sin embargo, en noches de luna llena, sedentarismo cognitivo y merlot, ese individuo tiene el dudoso privilegio de transformarse en el Tata Yofre.

Esta mutación vergonzosa alumbró su última versión recientemente, en plena evocación de fechas emblemáticas: 17 de octubre de 1945, 10 de diciembre de 1983, 25 de mayo de 2003. Intempestivamente, otro corcho que rueda, un dedo índice que apunta al descubierto y una voz que escruta el recuerdo ajeno; lo increpa, lo rasca: ¿Ustedes tienen en la cabeza el 3 de diciembre de 1990?

Preso de un espasmo menemista, el sujeto cuestionado conmemoró, casi al borde de las lágrimas, el impecable accionar del gobierno ante el último alzamiento militar. Seineldín, aislado y con una sublevación archivada, brillaba en el palmarés noventista.

Inundado por la arrogancia, el hombre fue por más. Y nos recordó que el servicio militar obligatorio es una nube disuelta, una pesadilla de otra vida, gracias al "tigre de los llanos", quien asfixió a cualquier fantasma de rebelión militar que se cruzara. Esta inolvidable victoria muy lejos estuvo de ser pírrica; ¿a quién podía interesarle la muerte del soldado Lucas Carrasco? Sumido en la más absoluta inconducta, agresivo y de metralleta fácil, un personaje que supo ganarse el desprecio de sus pares por sus levantes infructuosos y su delírium trémens multiocasional no podía tener otro destino que el de un silencio eterno cortoplacista.

Los corchos dejaron de rodar. Elevamos una plegaria. Por Menem, claro. Y le pedimos un taxi al amigo, antes de que su Yofre se esfumara, al menos, por tres semanas más.