Le teoría de los dos lípidos

Los análisis de las muestras de sangre de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble no dieron los resultados esperados: Marcela y Felipe tienen el colesterol alto.
Finalmente, Washington Panacea, nuestro magnánimo destapador de arterias a domicilio, dio a conocer la exclusiva primicia que dará que hablar tanto a las asociaciones de madres y abuelas de Plaza de Mayo como a endocrinólogos.
Paralelamente se aclara que, a diferencia de lo acontecido con los dos Feinmann, aquí no hay "bandos buenos", ya que ambos colesteroles conforman el entramado de la denominada "teoría de los dos lípidos":
"Desde la década del 70, la sangre de estos pibes se encuentra convulsionada por un terror que proviene tanto del LDL como del HDL, secuestrando, torturando y asesinando la capacidad de absorción intestinal", explica Ernesto Sábato.




















































































